domingo, 7 de noviembre de 2010

Una tertulia encarriladora.

Aunque parecía imposible, al final pude estar presente en la Tertulia de Buenos Aires de este mes.
Las razones eran varias: ver a amigos a quienes no veía hacía ya mucho tiempo, reencontrarme con el "ambiente" cienciaficcionero local, al menos en parte, estar presente en la salida de Cuásar y cumplir con una vieja promesa.
Escrachado al llegar a la Tertulia.

Vamos por partes.

Cuásar 50-51, ya en mis manos.
Muy linda quedó la Cuásar 50-51. Bonita de afuera (no debería decirlo, pero quedé sorprendido con su calidad final), suculenta por dentro con sus doscientas páginas de calidad garantizada. Hablando con Luis Pestarini, es muy probable que este formato se mantenga (aunque con menos páginas). Me recuerda a Nueva Dimensión.

Con Luis Pestarini, editor de Cuásar (al centro) y Marcelo Di Lisio, responsable del nuevo diseño gráfico de la revista (derecha).


¡Promesa cumplida!
Pero yo también tenía otros motivos personales para estar de festejo. Supongo que sabrán que El Encarrilador cumplió 500 apariciones, que está ahora de vacaciones, haciendo su propio revival en el blog de al lado y tomando impulso para volver. Lo que no muchos saben es que hace algo más de un año, había prometido a un amigo entregarle el borrador cuando la tira terminara esta etapa. Ayer fue ese día. Martín, espero que disfrutes de los dibujos (vas a ver que hay diferencias con respecto al resultado final pero el espíritu es el mismo), y que no se te ocurra cumplir esa promesa de "cuando te mande los muchachos este cuaderno va a valer más". No creo que sea así, pero en cierta forma (ja) es un halago. Por algo sos el fan número 1 de El Enca.
Como siempre, me quedé con ganas de compartir más. Como siempre, me quedé con ganas de ver a algunos que esperaba encontrar y no fueron (Santiago, se te extraña).
Y de vez en cuando vos, que estás leyendo esto y no fuiste nunca, podrías pegarte una vuelta. Si te gusta la literatura fantástica no podés dejar de acercarte.
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